lunes, 18 de agosto de 2008

DEFENSA DE LA ALEGRÍA

Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y de los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas

defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y de las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las duces infamias
y los graves diagnósticos

defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancólía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
de las endemias y las academias

defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres

defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y el oportunismo
de los proxenetas de la risa

defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría

Mario Benedetti (antología poética)