sábado, 29 de noviembre de 2008
cuando todo es posible
Siempre han ejercido una fascinación sobre mi las tijeras. Cuando era niña las tomaba en mis manos, las abría como una bailarina ejecutando el espagat y comenzaba a tejer sueños. Las tijeras de mi abuela, siempre me las ingeniaba para quitárselas a ella.
Eran un gran tren de vapor. Jamás había visto un tren, pero mi imaginación necesitaba un vehículo para recorrer otros paisajes, necesitaba un medio con el que moverme para sentir el roce de otro aire, necesitaba descubrir las hojas secas del otroño en otros paseos que no fueran mi pequeño pueblo cerrado y rígido. Cada nuevo viaje que inventaba era un sueño, un sueño donde el descubrimiento, el conocimiento me abrían el corazón y los deseos de vivir.
Han pasado muchos años, las tijeras de la abuela han desaparecido de mi vida, viajo, no en trenes de vapor antiguos, si no en grandes aviones, que recorren en pocos instantes grandes distancias, o en autobuses super modernos donde no puedes recibir la caricia del viento porque están herméticamente cerrados, pero sigue inundándome la ilusión del viaje,.
La espera, el tiempo transcurriendo lento, el miedo a lo desconocido, el huir de la rutina por unos días. Incluso la soledad que se aprieta al cuerpo cuando te encuentras sola en algún remoto lugar. Añoro aquellos años infantiles, donde la magia se solapaba conmigo. Tal vez aquellas tijeras de la abuela fueron el hilo de la madeja, que tirando, tirando me iniciaron en la magia del viajar
Eran un gran tren de vapor. Jamás había visto un tren, pero mi imaginación necesitaba un vehículo para recorrer otros paisajes, necesitaba un medio con el que moverme para sentir el roce de otro aire, necesitaba descubrir las hojas secas del otroño en otros paseos que no fueran mi pequeño pueblo cerrado y rígido. Cada nuevo viaje que inventaba era un sueño, un sueño donde el descubrimiento, el conocimiento me abrían el corazón y los deseos de vivir.
Han pasado muchos años, las tijeras de la abuela han desaparecido de mi vida, viajo, no en trenes de vapor antiguos, si no en grandes aviones, que recorren en pocos instantes grandes distancias, o en autobuses super modernos donde no puedes recibir la caricia del viento porque están herméticamente cerrados, pero sigue inundándome la ilusión del viaje,.
La espera, el tiempo transcurriendo lento, el miedo a lo desconocido, el huir de la rutina por unos días. Incluso la soledad que se aprieta al cuerpo cuando te encuentras sola en algún remoto lugar. Añoro aquellos años infantiles, donde la magia se solapaba conmigo. Tal vez aquellas tijeras de la abuela fueron el hilo de la madeja, que tirando, tirando me iniciaron en la magia del viajar
jueves, 27 de noviembre de 2008
no hay título
Es difícil vivir. Vivir con los sobresaltos, vivir con las emociones. La lluvia que te moja, el amor que aparece y se va, los amigos que están, pero no siempre. La frustración de querer y no decidir. La pasión capada porque provoca espasmos. Es difícil vivir. Mirar por la ventana, renunciar a la rutina, sumergirse en los deseos, llevarlos a cabo a pesar de los fracasos, es difícil vivir. Disfrutar del frío porque tal vez sea el último tacto que sintamos, oler, abrir las aletas de la nariz y sentir que los pulmones reciben caricias nueva, es difícil vivir. Sentir el rencor, sentir la alegría, componer el puzzle, es difícil vivir.
MEMORIA
De pequeña ansiaba bailar, yo, que siempre he soñado despierta al anocechecer, acurrucada en mi cama, abrazada a las telas y las mantas me imaginaba que bailaba. Cuano de niña relizaba alguna faena, me evadía de el hastío que me producía el trabajo. porque danzaba. Debía ser tal mi ensimismamiento y mi despiste que día si, día también, recibía algún toque de atención. Nunca cargado de cariño, más bien de rencor y desilusión. Crecí y anidó en mi corazón la idea de que aquello lindo que me hacía estar conectada con la vida no era nada saludable ni muy bien visto. Adulta ya, vivo entre dos aguas, la pereza que me produce inciar un baile, un salto al precipicio y la desgana de seguir atada a lo que se espera de mi
miércoles, 26 de noviembre de 2008
MÁS PABLO,( DE SU ESTRAVAGARIO)
Gracias doy a la tierra
por haberme
esperado
a la hora en que el cielo y el océano
se unen como dos labios,
porque no es poco, no es así? haber vivido
en una soledad y haber llegado a otra,
sentirse multitud y revivirse solo.
Amo todas las cosas,
y entre todos los fuegos
sólo el amor no gasta,
por eso voy de vida en vida,
de guitarra en guitarra,
y no le tengo miedo
a la luz ni a la sombra,
y porque casi soy de tierra pura
tengo cucharas para el infinito.
por haberme
esperado
a la hora en que el cielo y el océano
se unen como dos labios,
porque no es poco, no es así? haber vivido
en una soledad y haber llegado a otra,
sentirse multitud y revivirse solo.
Amo todas las cosas,
y entre todos los fuegos
sólo el amor no gasta,
por eso voy de vida en vida,
de guitarra en guitarra,
y no le tengo miedo
a la luz ni a la sombra,
y porque casi soy de tierra pura
tengo cucharas para el infinito.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Pablo Neruda
Muere lentamentequien no viaja, quien no lee.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está
infeliz con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir atrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquiera
una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
quien no gira el volante cuando está
infeliz con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir atrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquiera
una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡ Vive hoy !
¡ Arriesga hoy !
¡ Hazlo hoy !
¡ No te dejes morir lentamente !¡ NO TE IMPIDAS SER FELIZ !
martes, 4 de noviembre de 2008
lunes, 27 de octubre de 2008
Me voy de viaje. Voy a estar unas semanas fuera, viendo, oyendo, sitiendo, oliendo. Otros paisajes, otros colores, contrastes. Recorreré el desierto, mi espíritu aventurero y curioso está ansioso por partir. La incertidumbre de lo que me espera me produce un constante hormigueo en el estómago. Y sin embargo se, que cualquier viaje que el viajero se disponga a iniciar tiene que estar abierto, predispuesto a encontrar, conocer y compartir. A pesar de la distancia que se ponga, de los kilómetros que se recorran, el más intenso, el más profundo tiene que ver con uno mismo, con el viaje hacia el conocimiento y el saber. Alli dónde vas te llevas contigo cargado en la mochila, todo lo que eres, lo que sientes. Los obstáculos y la necesidad y el ánsia de superarlos. La sonrisa y el deseo de disfutar no se encuentra en la lejanía, en los remotos y ocultos lugares de la tierra, está en uno mismo. Qué poco innovadora soy, esto lo sabe todo el mundo. Cualquier tratado, taller de crecimiento personal va encaminado por esos derroteros. Pero aún asi, se cierra la puerta de casa con un golpe seco, y en fondo anida la esperanza de toparse por esos mundos con algo diferente, único, especial. No terminamos de creer que lo mágico se puede encontrar lanzando una leve mirada al interior de uno mismo.
lunes, 22 de septiembre de 2008
parece que no nos hemos desembarazado de las telarañas que nos ha dejado el ya próximo extinto verano. Qué ocurre se nos ha evaporado la ilusión, estamos demasiado ocupados en organizar el nuevo curso, se nos ha estancado como agua aprisionada ese ímpetu con el que nació este blog. Queridos y queridas ánimo no seamos cómplices de la desaparición de este pequeño rincón, en el que tiene cabida las expresiones tenues, los acontecimiento sencillos, las palabras mágicas, la vida construida a retazos, la imaginación, el poder de la palabra, el cuento
lunes, 18 de agosto de 2008
DEFENSA DE LA ALEGRÍA
Defender la alegría como una trinchera
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y de los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y de las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las duces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancólía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y el oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Mario Benedetti (antología poética)
defenderla del escándalo y la rutina
de la miseria y de los miserables
de las ausencias transitorias
y las definitivas
defender la alegría como un principio
defenderla del pasmo y de las pesadillas
de los neutrales y de los neutrones
de las duces infamias
y los graves diagnósticos
defender la alegría como una bandera
defenderla del rayo y la melancólía
de los ingenuos y de los canallas
de la retórica y los paros cardíacos
de las endemias y las academias
defender la alegría como un destino
defenderla del fuego y de los bomberos
de los suicidas y los homicidas
de las vacaciones y del agobio
de la obligación de estar alegres
defender la alegría como una certeza
defenderla del óxido y de la roña
de la famosa pátina del tiempo
del relente y el oportunismo
de los proxenetas de la risa
defender la alegría como un derecho
defenderla de dios y del invierno
de las mayúsculas y de la muerte
de los apellidos y las lástimas
del azar
y también de la alegría
Mario Benedetti (antología poética)
martes, 22 de julio de 2008
Sé todos los cuentos
Yo no sé muchas cosas, es verdad. Digo tan sólo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen los cuentos,
que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos,
que el llanto del hombre lo taponan los cuentos,
que los huesos del hombre los entierran los cuentos,
y que el miedo del hombre...
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad,
pero me he dormido con todos los cuentos...
y sé todos los cuentos...
León Felipe
miércoles, 16 de julio de 2008
Soledad
Le fui a quitar el hilo rojo que tenía sobre el hombro, como una culebrita. Sonrió y puso la mano para recogerlo de la mía. Muchas gracias, me dijo, muy amable, de dónde es usted. Y comenzamos una conversación entretenida, llena de vericuetos y anécdotas exóticas, porque los dos habíamos viajado y sufrido mucho. Me despedí al rato, prometiendo saludarle la próxima vez que le viera, y si se terciaba tomarnos un café mientras continuábamos charlando.
No sé qué me movió a volver la cabeza, tan sólo unos pasos más allá. Se estaba colocando de nuevo, cuidadosamente, el hilo rojo sobre el hombro, sin duda para intentar capturar otra víctima que llenara durante unos minutos el amplio pozo de su soledad.
Pedro de Miguel
No sé qué me movió a volver la cabeza, tan sólo unos pasos más allá. Se estaba colocando de nuevo, cuidadosamente, el hilo rojo sobre el hombro, sin duda para intentar capturar otra víctima que llenara durante unos minutos el amplio pozo de su soledad.
Pedro de Miguel
miércoles, 18 de junio de 2008
isla
Cada ser humano es una isla. En el mejor de los casos, pertenece a un archipiélago. Aún así, cada isla es distinta de las otras. Algunas son fértiles, pródigas, ubérrimas. Otras son áridas, magras resecas. Cada ser humano es una isla, donde sólo convive con su conciencia y en ocasiones con un lago quieto que le informa sobre qué rasgos asume su rostro de náufrago. Cuando el ser humano se aburre de su soledad, entonces se comunica con otra u otras islas, a nado, o en balsa, en lanchas o en canoas. Y en la otra isla conoce a otros náufragos y también a otras náufragas, y a veces se enamora.El amor une a las isla como una corriente. A veces dos islas copulan y nace un islote BENEDETTI
lunes, 9 de junio de 2008
¡VIVE!
No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños. No te dejes vencer por el desaliento. No permitas que nadie te quite el derecho a expresarte, que es casi un deber. No abandones las ansias de hacer de tu vida algo extraordinario. No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo. Pase lo que pase nuestra esencia está intacta. Somos seres llenos de pasión. La vida es desierto y oasis. Nos derriba, nos lastima, nos enseña, nos convierte en protagonistas de nuestra propia historia. Aunque el viento sople en contra, la poderosa obra continúa: Tú puedes aportar una estrofa. No dejes nunca de soñar, porque en sueños es libre el hombre. No caigas en el peor de los errores: el silencio. La mayoría vive en un silencio espantoso. No te resignes. Huye. 'Emito mis alaridos por los techos de este mundo', dice el poeta. Valora la belleza de las cosas simples. Se puede hacer bella poesía sobre pequeñas cosas, pero no podemos remar en contra de nosotros mismos. Eso transforma la vida en un infierno. Disfruta del pánico que te provoca tener la vida por delante. Vívela intensamente, sin mediocridad. Piensa que en ti está el futuro y encara la tarea con orgullo y sin miedo. Aprende de quienes puedan enseñarte. Las experiencias de quienes nos precedieron, de nuestros 'poetas muertos', te ayudan a caminar por la vida. La sociedad de hoy somos nosotros. Los 'poetas vivos'. No permitas que la vida te pase a ti sin que la vivas...
Walt Whitman
miércoles, 28 de mayo de 2008
El otro yo
Se trataba de un muchacho corriente: en los pantalones se le formaban rodilleras, leía historietas, hacía ruido cuando comía, se metía los dedos a la naríz, roncaba en la siesta, se llamaba Armando Corriente en todo menos en una cosa: tenía Otro Yo.
El Otro Yo usaba cierta poesía en la mirada, se enamoraba de las actrices, mentía cautelosamente, se emocionaba en los atardeceres. Al muchacho le preocupaba mucho su Otro Yo y le hacía sentirse imcómodo frente a sus amigos. Por otra parte el Otro Yo era melancólico, y debido a ello, Armando no podía ser tan vulgar como era su deseo.
Una tarde Armando llegó cansado del trabajo, se quitó los zapatos, movió lentamente los dedos de los pies y encendió la radio. En la radio estaba Mozart, pero el muchacho se durmió. Cuando despertó el Otro Yo lloraba con desconsuelo. En el primer momento, el muchacho no supo que hacer, pero después se rehizo e insultó concienzudamente al Otro Yo. Este no dijo nada, pero a la mañama siguiente se habia suicidado.
Al principio la muerte del Otro Yo fue un rudo golpe para el pobre Armando, pero enseguida pensó que ahora sí podría ser enteramente vulgar. Ese pensamiento lo reconfortó. Sólo llevaba cinco días de luto, cuando salió a la calle con el propósito de lucir su nueva y completa vulgaridad. Desde lejos vio que se acercaban sus amigos. Eso le lleno de felicidad e inmediatamente estalló en risotadas.
Sin embargo, cuando pasaron junto a él, ellos no notaron su presencia. Para peor de males, el muchacho alcanzó a escuchar que comentaban: «Pobre Armando. Y pensar que parecía tan fuerte y saludable». El muchacho no tuvo más remedio que dejar de reír y, al mismo tiempo, sintió a la altura del esternón un ahogo que se parecía bastante a la nostalgia. Pero no pudo sentir auténtica melancolía, porque toda la melancolía se la había llevado el Otro Yo.
Mario Benedetti
Aceitunas recién arrancadas del árbol
Ayer me contó una amiga como sus despertares eran tan amargos como comerse una aceituna recién arrancada del árbol. Como, su boca amanecía seca como el esparto. Como, cuando ojeaba a través del vidrio de su ventana el día luminoso y apetecible ella lo veía gris y roñoso. Como, la ausencia en el hueco de su cama se le instalaba en el hueco de su alma. Ayer me comentaba una amiga que la presencia continúa del otro en sus retazos de vida había desaparecio y, como, su cuerpo se había hecho añicos al igual que un trozo de vidrio al caer al suelo y desparramarse en mil pedazos. Yo escuchaba y entendía , ¿por qué quién no ha sufrido el abandono y la pérdida en algún recodo del camino?. Como dicen los sabios, todo se va transformando, de la amargura y la rabia se pasa a la tristeza y al dolor, y paso a paso lentamente, parando en una y en otra estación todo se va dejando atrás y por un pequeñito agujero se va filtrando un leve destello de luz y el deseo de seguir disfrutando, peleando, aprendiendo, y, ¿ quién sabe?, tal vez volver a amanecer con la boca seca y áspera del rastro de las aceitunas recién arrancadas del árbol.
martes, 20 de mayo de 2008
El escondite perfecto
En el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: "Debemos quitarles algo a los humanos, pero, ¿qué les quitamos?"
Después de mucho pensar uno dijo: "¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar"
Propuso el primero: "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo" ....a lo que inmediatamente repuso otro: "No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está"
Luego propuso otro: "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar“ y otro contestó: "No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará"
Uno más dijo: "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra" y le dijeron: "No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad".
El último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizó cada una de ellas y entonces dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren".
Todos voltearon asombrados y preguntaron al mismo tiempo: "¿Dónde?". El demonio respondió: "La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".
Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: “el humano se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo”.
Después de mucho pensar uno dijo: "¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar"
Propuso el primero: "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo" ....a lo que inmediatamente repuso otro: "No, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está"
Luego propuso otro: "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar“ y otro contestó: "No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará"
Uno más dijo: "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra" y le dijeron: "No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va a construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad".
El último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás. Analizó cada una de ellas y entonces dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren".
Todos voltearon asombrados y preguntaron al mismo tiempo: "¿Dónde?". El demonio respondió: "La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".
Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: “el humano se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo”.
domingo, 18 de mayo de 2008
Aunque tú no lo sepas
Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo,
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tu no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero , curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes,
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuando te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir,
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
LUIS GARCÍA MONTERO
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo,
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.
Y aunque tu no lo sepas, yo te he visto
cruzar la puerta sin decir que no,
pedirme un cenicero , curiosear los libros,
responder al deseo de mis labios
con tus labios de whisky,
seguir mis pasos hasta el dormitorio.
También hemos hablado
en la cama, sin prisa, muchas tardes,
esta cama de amor que no conoces,
la misma que se queda
fría cuando te marchas.
Aunque tú no lo sepas te inventaba conmigo,
hicimos mil proyectos, paseamos
por todas las ciudades que te gustan,
recordamos canciones, elegimos renuncias,
aprendiendo los dos a convivir,
entre la realidad y el pensamiento.
Espiada a la sombra de tu horario
o en la noche de un bar por mi sorpresa.
Así he vivido yo,
como la luz del sueño
que no recuerdas cuando te despiertas.
LUIS GARCÍA MONTERO
La rana que quería ser auténtica
Había una rana cuyo único objetivo en la vida era ser auténtica y todos los días se esforzaba y luchaba por conseguirlo.
Primero se compró un espejo y se pasaba las horas mirándose en él, buscando su autenticidad. Unas veces le parecía encontrarla y otras no, pero esto dependía del humor con el que se había levantado.
Después pensó que su auténtico valor dependía de lo que la gente pensara de ella, así que comenzó a peinarse, vestirse y actuar para agradar a la gente.
De esta forma descubrió que lo que más llamaba la atención de su cuerpo eran sus patitas, así que comenzó a ejercitarlas y cuidarlas, saltando y haciendo acrobacias que arrancaban los aplausos de la gente.
Tanto se obsesionó, que dispuesta a todo para que la consideraran una auténtica rana, se dejó arrancar las ancas para que se las comieran y tuvo que escuchar con amargura: ¡hummm que rana más buena, parece pollo!
Primero se compró un espejo y se pasaba las horas mirándose en él, buscando su autenticidad. Unas veces le parecía encontrarla y otras no, pero esto dependía del humor con el que se había levantado.
Después pensó que su auténtico valor dependía de lo que la gente pensara de ella, así que comenzó a peinarse, vestirse y actuar para agradar a la gente.
De esta forma descubrió que lo que más llamaba la atención de su cuerpo eran sus patitas, así que comenzó a ejercitarlas y cuidarlas, saltando y haciendo acrobacias que arrancaban los aplausos de la gente.
Tanto se obsesionó, que dispuesta a todo para que la consideraran una auténtica rana, se dejó arrancar las ancas para que se las comieran y tuvo que escuchar con amargura: ¡hummm que rana más buena, parece pollo!
domingo, 11 de mayo de 2008
será como aquella canción de los años 80
Hay quien mira a lo lejos, entornando ligeramente los
ojos, y no deja escapar detalle en la distancia.
Y hay quien mira de cerca sorprendiéndose de lo nuevo
y diferente que puede resultar lo cotidiano.
Hay quien mira hacia adentro, y hay quien lo hace hacia afuera.
Los hay que miran de frente, y los hay que lo hacen circunvalando
Pero el truco siempre es el mismo: mirar
Y cuando miras ves
" Será como aquella canción de los años 80" es el fruto de mirar a lo largo de varios años. ¿Cómo?
Ven y ... mira
ojos, y no deja escapar detalle en la distancia.
Y hay quien mira de cerca sorprendiéndose de lo nuevo
y diferente que puede resultar lo cotidiano.
Hay quien mira hacia adentro, y hay quien lo hace hacia afuera.
Los hay que miran de frente, y los hay que lo hacen circunvalando
Pero el truco siempre es el mismo: mirar
Y cuando miras ves
" Será como aquella canción de los años 80" es el fruto de mirar a lo largo de varios años. ¿Cómo?
Ven y ... mira
viernes, 9 de mayo de 2008
Cuento del desierto

Anouk vivía en los oasis del gran desierto, su familia se dedicaba al transporte de especias.
Tenían veinte camellos que cuidaban con esmero, no en vano eran la fuente de su sustento.
Ella era feliz, trabajaba junto a sus hermanos y hermanas y mientras lo hacían cantaban, luego al caer la noche se sentaban alrededor de la hoguera y contaban historias.
Anouk tenía una costumbre y era que todas las mañanas, al amanecer, salía de su tienda y de pie, mirando al cielo con sus manos abiertas, en ofrenda, elevaba unos granos de trigo, luego, cuando sus manos estaban arriba, sobre su cabeza, los dejaba caer.
Un día sus padres vieron lo que hacía y le preguntaron:_¿ Anouk, para qué haces eso?_.
Ella contestó :
Todos formamos una gran familia, tanto las personas como las plantas y los animales, ofrezco cada día un poco de alimento al viento para que lo reparta con equidad y así a ninguno nos falte.
miércoles, 7 de mayo de 2008
Queda prohibido
Queda prohibido llorar sin aprender,
levantarte un día sin saber qué hacer,
tener miedo a tus recuerdos…
Queda prohibido no sonreir a los problemas,
no luchar por lo que quieres,
abandonarlo todo por miedo,
no convertir en realidad tus sueños…
Queda prohibido no intentar comprender
a las personas,
pensar que sus vidas valen menos que la tuya,
no saber que cada uno tiene su camino y su dicha…
Queda prohibido no crear tu historia,
no tener un momento para la gente que te necesita,
no comprender que lo que la vida te da,
también te lo quita…
Queda prohibido no buscar la felicidad,
no vivir tu vida con una actitud positiva,
no pensar en que podemos ser mejores,
no sentir que sin ti este mundo no sería igual.
Pablo Neruda
sábado, 19 de abril de 2008
La chica que se ha puesto a bailar
Llueve y hace sol. No te duela mirar,
hay brujas que se peinan,
y lagartijas que juegan al escondite,
y prodigios flamantes que lleva en la mano
la chica que se ha puesto a bailar.
Levanta al cielo las manos y los ojos
contenta y entregada.
Salta arriba y abajo,
da una vuelta,
hace palmas
y a los cuatro vientos se abre de piernas.
Una chica se ha puesto a bailar
por el placer de gozar y reir
y porque comienza el tiempo que nos queda para amar.
Abre tu corazón y déjala entrar,
a la chica que se ha puesto a bailar.
Quizá ella es demasiado para mi pueblo viejo.
de corazón torpe, falto de palabras,
donde el Arco Iris nunca ha sido recibido así.
Levanta al cielo las manos y los ojos
contenta y entregada.
Salta arriba y abajo,
da una vuelta,
hace palmas
y a los cuatro vientos se abre de piernas.
hay brujas que se peinan,
y lagartijas que juegan al escondite,
y prodigios flamantes que lleva en la mano
la chica que se ha puesto a bailar.
Levanta al cielo las manos y los ojos
contenta y entregada.
Salta arriba y abajo,
da una vuelta,
hace palmas
y a los cuatro vientos se abre de piernas.
Una chica se ha puesto a bailar
por el placer de gozar y reir
y porque comienza el tiempo que nos queda para amar.
Abre tu corazón y déjala entrar,
a la chica que se ha puesto a bailar.
Quizá ella es demasiado para mi pueblo viejo.
de corazón torpe, falto de palabras,
donde el Arco Iris nunca ha sido recibido así.
Levanta al cielo las manos y los ojos
contenta y entregada.
Salta arriba y abajo,
da una vuelta,
hace palmas
y a los cuatro vientos se abre de piernas.
................................................... Para Beatriz
El corazón perdido
Aquella tarde paseaba despistada y sin rumbo, cuando algo de color rojo que estaba en el suelo me llamó la atención, era un corazón, me agaché y lo recogí, estaba vivo porque latía, pensé que alguien lo habría perdido y estaría muy preocupado buscándolo, así que lo envolví en un pañuelo blanco y decidí encontrar a su dueño.
Lo primero que hice fue comprar unas gafas mágicas de esas que sirven para ver más allá de la primera impresión, para facilitarme la búsqueda. Nada más ponérmelas vi a una señora que pasaba cerca, miré su pecho y ¡no tenía corazón! ¡qué suerte! la había encontrado a la primera, pero cuando se lo ofrecí, la señora se ofendió muchísimo ¿cómo podía pensar que había perdido el corazón en medio de la calle y no darse ni cuenta?
No tuve más remedio que continuar mi camino en busca del verdadero dueño y para mi sorpresa, toda la gente con la que me crucé carecía de corazón, hombres y mujeres, más jóvenes y más mayores, todos tenían el hueco vacío en el pecho y cuando yo les ofrecía el corazón perdido todos lo rechazaban, unos no reconocían haberlo perdido, otros eran conscientes de llevar muchos años sin él y les iba muy bien, así que para qué cambiar, otros no se atrevían a aceptarlo, les parecía peligroso.
Estaba empezando a desesperar, pensando que mi misión era imposible, cuando vi a lo lejos una joven muy pálida, gracias a mis gafas comprobé con alegría que en su pecho tenía un corazón que latía y sentía con fuerza. Aún así, no sé qué impulso me llevó a ofrecerle el que yo había encontrado, y para mi sorpresa, sin vacilar, abrió su pecho y acogió el corazón perdido.
A partir de entonces la joven palideció más todavía, las emociones, los sentimientos la estremecían el doble, la alegría, la tristeza, el dolor, la amistad, la decepción, todo lo sentía con el doble de intensidad. Cada vez se encontraba más débil, intenté convencerla para que se deshiciera por lo menos de uno de los corazones, pero ella se negaba, sonreía con dulzura, con una mirada profunda y limpia, decía que merecía la pena.
Era como una vela encendida por los dos cabos, que se extinguía rápidamente. Cuando murió, lo médicos dijeron que la causa era no sé qué rara enfermedad, pero yo sé la verdad, ella tuvo el valor de acoger en su pecho el corazón perdido.
Lo primero que hice fue comprar unas gafas mágicas de esas que sirven para ver más allá de la primera impresión, para facilitarme la búsqueda. Nada más ponérmelas vi a una señora que pasaba cerca, miré su pecho y ¡no tenía corazón! ¡qué suerte! la había encontrado a la primera, pero cuando se lo ofrecí, la señora se ofendió muchísimo ¿cómo podía pensar que había perdido el corazón en medio de la calle y no darse ni cuenta?
No tuve más remedio que continuar mi camino en busca del verdadero dueño y para mi sorpresa, toda la gente con la que me crucé carecía de corazón, hombres y mujeres, más jóvenes y más mayores, todos tenían el hueco vacío en el pecho y cuando yo les ofrecía el corazón perdido todos lo rechazaban, unos no reconocían haberlo perdido, otros eran conscientes de llevar muchos años sin él y les iba muy bien, así que para qué cambiar, otros no se atrevían a aceptarlo, les parecía peligroso.
Estaba empezando a desesperar, pensando que mi misión era imposible, cuando vi a lo lejos una joven muy pálida, gracias a mis gafas comprobé con alegría que en su pecho tenía un corazón que latía y sentía con fuerza. Aún así, no sé qué impulso me llevó a ofrecerle el que yo había encontrado, y para mi sorpresa, sin vacilar, abrió su pecho y acogió el corazón perdido.
A partir de entonces la joven palideció más todavía, las emociones, los sentimientos la estremecían el doble, la alegría, la tristeza, el dolor, la amistad, la decepción, todo lo sentía con el doble de intensidad. Cada vez se encontraba más débil, intenté convencerla para que se deshiciera por lo menos de uno de los corazones, pero ella se negaba, sonreía con dulzura, con una mirada profunda y limpia, decía que merecía la pena.
Era como una vela encendida por los dos cabos, que se extinguía rápidamente. Cuando murió, lo médicos dijeron que la causa era no sé qué rara enfermedad, pero yo sé la verdad, ella tuvo el valor de acoger en su pecho el corazón perdido.
Para Raquel
lunes, 14 de abril de 2008
Los cuentos vagabundos
Pocas cosas existen tan cargadas de magia como las palabras de un cuento. Ese cuento breve, lleno de sugerencias, dueño de un extraño poder que arrebata y pone alas hacia mundos donde no existen ni el suelo ni el cielo. Los cuentos representan uno de los aspectos más inolvidables e intensos de la primera infancia. Todos los niños del mundo han escuchado cuentos. Ese cuento que no debe escribirse y lleva de voz en voz paisajes y figuras, movidos más por la imaginación del oyente que por la palabra del narrador.
Los cuentos son renegados, vagabundos, con algo de la inconsciencia y crueldad infantil, con algo de su misterio. Hacen llorar o reír, se olvidan de donde nacieron, se adaptan a los trajes y a las costumbres de allí donde los reciben. Sí, realmente, no hay más de media docena de cuentos. Pero ¡cuántos hijos van dejándose por el camino!
El cuento es astuto. Se filtra en el vino, en las lenguas de las viejas, en las historias de los santos. Se vuelve melodía torpe en la garganta de un caminante que bebe en la taberna y toca la bandurria. Se esconde en los cruces de los caminos, en los cementerios, en la oscuridad de los pajares. El cuento se va, pero deja sus huellas. Y aun las arrastra por el camino, como van ladrando los perros tras los carros, carretera adelante.
Ana Mª Matute
Los cuentos son renegados, vagabundos, con algo de la inconsciencia y crueldad infantil, con algo de su misterio. Hacen llorar o reír, se olvidan de donde nacieron, se adaptan a los trajes y a las costumbres de allí donde los reciben. Sí, realmente, no hay más de media docena de cuentos. Pero ¡cuántos hijos van dejándose por el camino!
El cuento es astuto. Se filtra en el vino, en las lenguas de las viejas, en las historias de los santos. Se vuelve melodía torpe en la garganta de un caminante que bebe en la taberna y toca la bandurria. Se esconde en los cruces de los caminos, en los cementerios, en la oscuridad de los pajares. El cuento se va, pero deja sus huellas. Y aun las arrastra por el camino, como van ladrando los perros tras los carros, carretera adelante.
Ana Mª Matute
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
