Siempre han ejercido una fascinación sobre mi las tijeras. Cuando era niña las tomaba en mis manos, las abría como una bailarina ejecutando el espagat y comenzaba a tejer sueños. Las tijeras de mi abuela, siempre me las ingeniaba para quitárselas a ella.
Eran un gran tren de vapor. Jamás había visto un tren, pero mi imaginación necesitaba un vehículo para recorrer otros paisajes, necesitaba un medio con el que moverme para sentir el roce de otro aire, necesitaba descubrir las hojas secas del otroño en otros paseos que no fueran mi pequeño pueblo cerrado y rígido. Cada nuevo viaje que inventaba era un sueño, un sueño donde el descubrimiento, el conocimiento me abrían el corazón y los deseos de vivir.
Han pasado muchos años, las tijeras de la abuela han desaparecido de mi vida, viajo, no en trenes de vapor antiguos, si no en grandes aviones, que recorren en pocos instantes grandes distancias, o en autobuses super modernos donde no puedes recibir la caricia del viento porque están herméticamente cerrados, pero sigue inundándome la ilusión del viaje,.
La espera, el tiempo transcurriendo lento, el miedo a lo desconocido, el huir de la rutina por unos días. Incluso la soledad que se aprieta al cuerpo cuando te encuentras sola en algún remoto lugar. Añoro aquellos años infantiles, donde la magia se solapaba conmigo. Tal vez aquellas tijeras de la abuela fueron el hilo de la madeja, que tirando, tirando me iniciaron en la magia del viajar
sábado, 29 de noviembre de 2008
jueves, 27 de noviembre de 2008
no hay título
Es difícil vivir. Vivir con los sobresaltos, vivir con las emociones. La lluvia que te moja, el amor que aparece y se va, los amigos que están, pero no siempre. La frustración de querer y no decidir. La pasión capada porque provoca espasmos. Es difícil vivir. Mirar por la ventana, renunciar a la rutina, sumergirse en los deseos, llevarlos a cabo a pesar de los fracasos, es difícil vivir. Disfrutar del frío porque tal vez sea el último tacto que sintamos, oler, abrir las aletas de la nariz y sentir que los pulmones reciben caricias nueva, es difícil vivir. Sentir el rencor, sentir la alegría, componer el puzzle, es difícil vivir.
MEMORIA
De pequeña ansiaba bailar, yo, que siempre he soñado despierta al anocechecer, acurrucada en mi cama, abrazada a las telas y las mantas me imaginaba que bailaba. Cuano de niña relizaba alguna faena, me evadía de el hastío que me producía el trabajo. porque danzaba. Debía ser tal mi ensimismamiento y mi despiste que día si, día también, recibía algún toque de atención. Nunca cargado de cariño, más bien de rencor y desilusión. Crecí y anidó en mi corazón la idea de que aquello lindo que me hacía estar conectada con la vida no era nada saludable ni muy bien visto. Adulta ya, vivo entre dos aguas, la pereza que me produce inciar un baile, un salto al precipicio y la desgana de seguir atada a lo que se espera de mi
miércoles, 26 de noviembre de 2008
MÁS PABLO,( DE SU ESTRAVAGARIO)
Gracias doy a la tierra
por haberme
esperado
a la hora en que el cielo y el océano
se unen como dos labios,
porque no es poco, no es así? haber vivido
en una soledad y haber llegado a otra,
sentirse multitud y revivirse solo.
Amo todas las cosas,
y entre todos los fuegos
sólo el amor no gasta,
por eso voy de vida en vida,
de guitarra en guitarra,
y no le tengo miedo
a la luz ni a la sombra,
y porque casi soy de tierra pura
tengo cucharas para el infinito.
por haberme
esperado
a la hora en que el cielo y el océano
se unen como dos labios,
porque no es poco, no es así? haber vivido
en una soledad y haber llegado a otra,
sentirse multitud y revivirse solo.
Amo todas las cosas,
y entre todos los fuegos
sólo el amor no gasta,
por eso voy de vida en vida,
de guitarra en guitarra,
y no le tengo miedo
a la luz ni a la sombra,
y porque casi soy de tierra pura
tengo cucharas para el infinito.
viernes, 21 de noviembre de 2008
Pablo Neruda
Muere lentamentequien no viaja, quien no lee.
Muere lentamente
quien destruye su amor propio,
quien no se deja ayudar.
Muere lentamente
quien se transforma en esclavo del hábito
repitiendo todos los días los mismos trayectos,
quien no cambia de marca,
no se atreve a cambiar el color de su vestimenta
o bien no conversa con quien no conoce.
Muere lentamente quien evita una pasión y su remolino de emociones,
justamente éstas que regresan el brillo a los ojos y restauran los corazones destrozados.
Muere lentamente
quien no gira el volante cuando está
infeliz con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir atrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquiera
una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
quien no gira el volante cuando está
infeliz con su trabajo, o su amor,
quien no arriesga lo cierto ni lo incierto
para ir atrás de un sueño,
quien no se permite, ni siquiera
una vez en su vida,
huir de los consejos sensatos...
¡ Vive hoy !
¡ Arriesga hoy !
¡ Hazlo hoy !
¡ No te dejes morir lentamente !¡ NO TE IMPIDAS SER FELIZ !
martes, 4 de noviembre de 2008
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