miércoles, 18 de junio de 2008

isla

Cada ser humano es una isla. En el mejor de los casos, pertenece a un archipiélago. Aún así, cada isla es distinta de las otras. Algunas son fértiles, pródigas, ubérrimas. Otras son áridas, magras resecas. Cada ser humano es una isla, donde sólo convive con su conciencia y en ocasiones con un lago quieto que le informa sobre qué rasgos asume su rostro de náufrago. Cuando el ser humano se aburre de su soledad, entonces se comunica con otra u otras islas, a nado, o en balsa, en lanchas o en canoas. Y en la otra isla conoce a otros náufragos y también a otras náufragas, y a veces se enamora.El amor une a las isla como una corriente. A veces dos islas copulan y nace un islote BENEDETTI

1 comentario:

ana ferreira dijo...

Y a veces una isla guarda en su corazón una úberrima y frondosa selva, donde crecen miles de sensaciones y sentimientos de todos los tamaños y colores. Yo conozco una isla así llamada Ana.